Escena ficticia
← ArtículosInformación jurídica de Taiwán

El «autónomo» extranjero en Taiwán: la subordinación decide si hay relación laboral; la residencia, si conviene reclamar

7 min de lectura

Escena ficticia

Lucía da clases de español tres tardes por semana, nueve horas en total, en un centro de idiomas de Taichung. El centro le fija el horario, elige el manual, pasa encuestas a los alumnos y le descuenta la clase si falta. Su contrato dice «prestación de servicios» (caso ficticio, para ilustrar).

¿Es trabajadora? Para el derecho laboral taiwanés, probablemente tiene argumentos. Lo que todavía no sabemos es qué dice su tarjeta de residencia, y de eso depende casi todo lo demás.

Cómo decide Taiwán si hay relación laboral

Quien venga de España reconocerá la idea. El artículo 1.1 del Estatuto de los Trabajadores habla de servicios retribuidos «por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona». La Ley de Normas Laborales de Taiwán (勞動基準法), artículo 2, inciso 6, define el contrato de trabajo como el que pacta una relación laboral «con subordinación» (從屬性).

En 2016 los Grandes Jueces del Yuan Judicial, en la Interpretación n.º 740 del 21 de octubre, resolvieron el caso de los agentes de seguros con dos preguntas. ¿Puede quien trabaja decidir libremente cómo presta el servicio, horario incluido? ¿Asume el riesgo del negocio? Tres años después, el Ministerio de Trabajo (勞動部) publicó sus directrices para determinar el contrato de trabajo (oficio de 19 de noviembre de 2019): se juzga por el grado real de subordinación, sin quedar vinculado por la forma o el nombre del contrato.

Las directrices enumeran indicios concretos. Que la empresa controle horario, método y lugar; que no se pueda rechazar el encargo; que haya evaluaciones o sanciones; que no se pueda enviar a un sustituto. Que se cobre por el trabajo y no por un resultado, que la empresa ponga los medios, que la tarifa la fije o cambie la empresa sola, que esté prohibido tratar directamente con sus clientes. También cuenta formar parte de la organización y repartirse el trabajo con compañeros.

En el caso de Lucía casi todo apunta en una dirección. Una traductora que cobra por encargo, negocia plazos y trabaja para varias agencias estaría bastante más lejos.

La misma Lucía con cuatro tarjetas distintas

Aquí entra la Ley de Servicios de Empleo (就業服務法). Su artículo 43 prohíbe que un extranjero trabaje en Taiwán sin un permiso solicitado por su empleador, salvo que la ley disponga otra cosa. El horario que el centro le impuso prueba la subordinación y prueba, a la vez, que Lucía trabajó. Lo que eso signifique depende de su estatus.

Supongamos primero que está casada con un ciudadano taiwanés con registro de hogar y tiene residencia autorizada. Entonces el artículo 48, apartado 1, inciso 2, le permite trabajar sin permiso, y puede reclamar sin ese riesgo. Su indemnización se calcula con la Ley de Pensiones Laborales (勞工退休金條例), cuyo artículo 7 la incluye: medio mes de salario medio por año, con un tope de seis meses (artículo 12).

Segunda Lucía: tiene ya un permiso como profesora de idiomas en otro centro. La Ley de Contratación de Profesionales Extranjeros (外國專業人才延攬及僱用法), artículo 4, inciso 4, letra c, trata como trabajo profesional la enseñanza de idiomas con dedicación (專任) en un centro de formación registrado. La norma que lo desarrolla exige al menos 14 horas semanales de tareas relacionadas con la enseñanza en el centro que la patrocina (artículo 5-1 del estándar para centros de formación; la categoría está en su artículo 3). El centro de Taichung solo puede sumarla si pide su propio permiso (artículo 53, apartado 1, de la Ley de Servicios de Empleo), con un mínimo de seis horas semanales allí y un máximo de 32 en total. Sus nueve horas caben. Sin ese permiso, trabajar para alguien distinto del empleador autorizado puede costarle la revocación (artículo 73).

Esta segunda Lucía, si el permiso está en regla, también entra en el sistema de pensiones. Desde el 1 de enero de 2026, el artículo 24 de la Ley de Contratación de Profesionales Extranjeros lo aplica a los profesionales extranjeros que realizan trabajo profesional. Quien ya trabajaba antes para el mismo empleador pudo optar por escrito, en los seis meses siguientes, por seguir con el régimen de la Ley de Normas Laborales. Los años anteriores al cambio se conservan y se pagan con la regla antigua (artículo 11 de la Ley de Pensiones Laborales).

Tercera Lucía: estudiante sin permiso de trabajo. Es el caso más delicado. El extranjero que infringe el artículo 43 de la Ley de Servicios de Empleo recibe una multa de 30.000 a 150.000 dólares taiwaneses, una orden de salida y la prohibición de volver a trabajar en Taiwán (artículo 68). El centro puede ser sancionado con 150.000 a 750.000 dólares taiwaneses por infringir el artículo 44 o el artículo 57, y una reincidencia en cinco años ya es delito (artículo 63). Un estudiante universitario sí puede trabajar con permiso, hasta 20 horas semanales fuera de las vacaciones de invierno y verano (artículo 50).

Cuarta Lucía: residente permanente. Si es profesional extranjera, o cónyuge o hija menor de uno, con residencia permanente, el artículo 7, apartado 2, de la ley de profesionales le permite trabajar sin permiso. Los demás residentes permanentes piden el permiso ellos mismos, sin empleador (artículo 51, apartado 2, de la Ley de Servicios de Empleo). La Gold Card (就業金卡) reúne permiso de trabajo, visado de residente, certificado de residencia y permiso de reingreso (artículo 9 de la Ley de Contratación de Profesionales Extranjeros).

La residente permanente también está en el artículo 7 de la Ley de Pensiones Laborales, igual que quien, tras divorciarse del cónyuge taiwanés o enviudar, puede seguir residiendo y trabajando legalmente. Quien no esté en ninguno de esos supuestos ni en el del artículo 24 de la ley de profesionales (por ejemplo, una estudiante con el permiso del artículo 50 de la Ley de Servicios de Empleo) cobra según el artículo 17 de la Ley de Normas Laborales: un mes por año trabajado. Si alguien que trabajó sin ningún permiso cuenta como «profesional extranjero que realiza trabajo profesional» a efectos del artículo 24, la ley no lo dice. Sobre el cálculo, puede leerse esta columna sobre la indemnización por despido.

Seguro, causa de despido y preaviso

El artículo 6 de la Ley del Seguro Laboral (勞工保險條例) obliga a dar de alta, entre otros, a los empleados de empresas y comercios (公司、行號) con cinco o más trabajadores, y aclara que incluye a los empleados extranjeros en activo. Según la Oficina de Seguro Laboral (勞工保險局), un centro de enseñanza registrado como 補習班 no está entre esas unidades obligadas (nota de prensa del Ministerio de Trabajo, 24 de septiembre de 2021); el centro de Lucía puede darla de alta de forma voluntaria (artículo 8 de la misma ley).

El despido con preaviso solo cabe por uno de los cinco motivos del artículo 11 de la Ley de Normas Laborales, como el cierre, las pérdidas o la reducción de actividad, o la clara incapacidad para el puesto. Desde los tres meses de antigüedad hay preaviso, de 10, 20 o 30 días según el tiempo trabajado (artículo 16). Sin él, el empleador paga el salario de ese periodo.

Dónde se reclama y con qué pruebas

Según el punto 5 de las directrices, quien considere que la empresa es su empleador puede pedir tutela por la vía civil. Las propias directrices dan valor a si la empresa le dio de alta en el seguro laboral, si aportó a su pensión, si le retuvo impuestos como salario y si otros que hacen el mismo trabajo tienen contrato laboral. En el caso de Lucía, las encuestas de los alumnos y los descuentos por faltar dicen más que la cláusula del contrato.

Si Lucía quiere seguir dando clases en el centro, un abogado en Taiwán puede negociar con él un contrato laboral que refleje sus nueve horas reales y, si ella tiene el permiso de otro centro, comprobar antes que el de Taichung haya pedido el suyo. Si la relación ya terminó, puede calcular la indemnización y el preaviso según cuál de las cuatro Lucías sea, reunir las encuestas, los horarios y los descuentos que la sostienen y llevar la reclamación a mediación o a juicio. Las consultas jurídicas se dirigen a Hovering International Law Firm (昊鼎國際法律事務所) en wei@hoveringlaw.com.tw. Oficina de Taipéi: piso 7-2, n.º 35, sección 1 de Chengde Rd., distrito de Datong, Taipéi 103 (臺北市大同區承德路一段35號7樓之2).

Nueve horas por semana alcanzan el mínimo de seis para un segundo centro con permiso propio, pero no llegan a las catorce que harían falta para que el centro de Taichung patrocinara a Lucía desde cero.

Fuentes

Consultadas el 27 de octubre de 2026.

Preguntas frecuentes

Si Lucía está casada con un taiwanés con registro de hogar y tiene residencia autorizada, ¿reclamar como trabajadora la expone a una sanción por trabajar sin permiso?
Por ese lado, no. El artículo 48, apartado 1, inciso 2, de la Ley de Servicios de Empleo exime del permiso al extranjero casado con un ciudadano con registro de hogar en Taiwán que tiene residencia autorizada. Por eso puede alegar la relación laboral sin que el horario se convierta en prueba de trabajo irregular. Su indemnización sigue la Ley de Pensiones Laborales, que la incluye en su artículo 7: medio mes de salario medio por año, con un máximo de seis meses (artículo 12).
Si Lucía ya tiene permiso como profesora de otro centro, ¿pueden ser legales sus nueve horas en Taichung?
Pueden, si el centro de Taichung pide su propio permiso (artículo 53, apartado 1, de la Ley de Servicios de Empleo). El estándar para centros de formación exige al menos 14 horas semanales de tareas de enseñanza en el centro que la patrocina, al menos 6 en cada empleador adicional y no más de 32 en total (artículo 5-1). Sin ese permiso, trabajar para un empleador distinto del autorizado es causa de revocación (artículo 73).
Si Lucía es residente permanente, ¿tiene que pedirle el centro un permiso de trabajo?
Depende de cómo llegó a la residencia permanente. Si es profesional extranjera, o cónyuge o hija menor de una persona que lo es, el artículo 7, apartado 2, de la Ley de Contratación de Profesionales Extranjeros le permite trabajar sin pedir permiso. Los demás residentes permanentes pueden solicitar el permiso ellos mismos, sin pasar por un empleador (artículo 51, apartado 2, de la Ley de Servicios de Empleo).

Este artículo ofrece información general y no constituye asesoramiento jurídico sobre ningún caso concreto.