Facturas impagadas de un cliente taiwanés: decisiones para una exportadora española
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Facturas impagadas de un cliente taiwanés: decisiones para una exportadora española

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La factura puede llevar una marca comercial distinta del nombre de la sociedad que hizo el pedido. Para una exportadora española que reclama en Taiwán, esa diferencia obliga a cotejar contrato, pedido y destinatario antes de preparar la reclamación.

Según el artículo 20 de la ley taiwanesa sobre conflictos de leyes, las partes pueden elegir la ley del contrato; sin elección expresa válida, rige el derecho con la conexión más estrecha. Tener al comprador en Taiwán no resuelve por sí solo esa cuestión. La prescripción sigue la ley de la relación jurídica, según el artículo 36; las reglas siguientes presuponen que resulta aplicable el derecho taiwanés.

El expediente que sale del departamento de exportación

Conviene reunir la versión aceptada del contrato, las condiciones generales incorporadas al pedido, las facturas y los justificantes de pago parcial. Los correos sobre fechas de vencimiento merecen un lugar propio. Una hoja de cálculo interna facilita la suma, pero debe permitir llegar al documento que respalda cada partida.

La entrega necesita su propia prueba: albaranes, documentos de transporte, recepción en almacén y comunicaciones sobre cantidades o incidencias. Si intervino un distribuidor, interesa saber quién compró y quién se limitó a recibir la mercancía. Un grupo puede incluir varias sociedades. Conservar esa distinción evita atribuir una deuda a la sociedad equivocada.

El saldo también debe poder reconstruirse. Precio, moneda pactada, abonos, devoluciones e intereses reclamados se presentan separados, sin convertir euros a dólares taiwaneses mediante un cambio elegido sin explicación. Una objeción sobre calidad requiere conservar tanto la queja del cliente como la respuesta del exportador.

Dos años, cuando el crédito encaja en esa regla

Para el precio de mercancías suministradas por comerciantes o fabricantes, el artículo 127.8 del Código Civil fija una prescripción de dos años. El cómputo empieza cuando la pretensión puede ejercitarse, según el artículo 128. Por eso hace falta identificar el vencimiento de cada factura. No todas vencen juntas.

Un requerimiento interrumpe la prescripción, pero el artículo 130 considera que esa interrupción no ocurrió si no se demanda dentro de los seis meses siguientes. El artículo 129 equipara a la demanda ciertas actuaciones, como solicitar una orden de pago o mediación, y contempla separadamente el reconocimiento de la deuda. Las fechas y el contenido de las respuestas del comprador importan tanto como el último recordatorio enviado.

La orden de pago depende también de la notificación

Una reclamación de cantidad determinada puede encajar en la orden judicial de pago taiwanesa, 支付命令. Los artículos 508 y 511 exigen identificar la pretensión y justificarla inicialmente. La factura sola puede dejar sin aclarar la entrega o el vencimiento.

El artículo 509 excluye esta vía si el acreedor aún no ha cumplido su contraprestación, si la orden debe notificarse en el extranjero o si necesita notificación por edictos. La residencia española del acreedor no figura entre esas exclusiones. El domicilio y la identidad del deudor sí condicionan la elección del procedimiento.

Tras la notificación, el deudor dispone de veinte días para oponerse sin expresar motivos. Una oposición válida deja sin efecto la orden en la parte impugnada y convierte la solicitud en demanda o solicitud de mediación; sin oposición válida en plazo, la orden puede servir como título ejecutivo (artículos 516, 519 y 521). Obtener el título todavía no acredita que existan bienes suficientes para cobrar.

Cuando preocupa que desaparezcan los bienes

¿Hay datos concretos de que el cobro futuro será imposible o muy difícil? Ese riesgo es la condición del embargo preventivo del artículo 523. Deben justificarse inicialmente tanto el crédito como el motivo de la medida; el tribunal puede exigir caución conforme al artículo 526. Un impago exige investigar esa posibilidad, pero no demuestra por sí solo todos sus requisitos.

Si el contrato añade una penalización, su importe plantea una cuestión distinta, tratada en la reducción de cláusulas penales en Taiwán.

Para plantear el asunto en contacto, puede escribir a wei@hoveringlaw.com.tw y acordar primero cómo comunicarse: las consultas se atienden en inglés, chino, japonés o coreano. Basta inicialmente un resumen sin documentación sensible, el nombre de la contraparte para comprobar conflictos, el vínculo con Taiwán y los vencimientos. El correo no formaliza un encargo. El primer dato que conviene recuperar es la fecha exigible de la factura más antigua pendiente.

Información general sobre reclamaciones en Taiwán; la ley aplicable y los documentos pueden cambiar la vía adecuada.

Fuentes oficiales

Consultadas el 23 de octubre de 2026.

Preguntas frecuentes

¿Se aplica siempre el plazo taiwanés de dos años a una factura española?
No. Primero debe determinarse la ley aplicable. Si rige el derecho de Taiwán y se trata del precio de mercancías suministradas por un comerciante o fabricante, el artículo 127.8 del Código Civil establece dos años desde que la pretensión puede ejercitarse. Otras deudas pueden seguir reglas diferentes.
¿Puedo pedir una orden de pago desde España?
Estar en España no es por sí solo una exclusión. La vía exige una prestación de las previstas en el artículo 508 y una justificación inicial del crédito; no procede si el acreedor todavía debe cumplir su contraprestación o si la orden necesita notificarse en el extranjero o por edictos.
¿Un requerimiento conserva indefinidamente la reclamación?
No. Bajo el derecho taiwanés, la interrupción por requerimiento se considera inexistente si no se demanda dentro de los seis meses siguientes. El artículo 129 equipara determinadas actuaciones a una demanda, entre ellas solicitar una orden de pago o mediación. Hay que revisar el efecto de la actuación concreta.

Este artículo ofrece información general y no constituye asesoramiento jurídico sobre ningún caso concreto.